SANTA MARÍA, AYUDANOS

Santa María, socorred a los menesterosos, ayudad a los pusilánimes, confortad a los que lloran, rogad por el pueblo, intervenid en favor del clero, interceded por las mujeres consagradas con voto a Dios; experimenten vuestro auxilio todos cuantos celebran vuestra santa conmemoración.

Indulgencia de tres años. Indulgencia plenaria en las condiciones de costumbre rezándola durante todos los días de un mes (S. Paen. Ap., 29-V-1936.)

Mocking of Christ, ANGELICO, Fra (b. ca. 1400, Vicchio nell Mugello, d. 1455, Roma)


This is the fresco on the wall of Cell 7 of the Convento di San Marco in Florence.

The contemplative restraint of the San Marco frescoes is nowhere better illustrated than in The Mocking of Christ. Rather than paint Christ's humiliations in their full violence in a complex narrative work, they are reduced to a series of iconographic symbols. In doing this Angelico was drawing on established trecento precedents.

In a plain-walled room Christ sits on a dais in a luminous white robe and tunic. The great slab of white marble beneath Him adds to the air of radiant whiteness surrounding Him. He is blindfolded, with a crown of thorns about his head. Behind Him hanging from a plain frieze is a screen on which are painted the emblems of his indignities: the head of the spitting soldier, the hands of the buffeters, the hand and stick forcing the thorns down on his head. On a low step at the front of the picture sit the Virgin and St Dominic. Neither regard Christ but sit with their backs turned towards him in poses of intense meditation - the depth of meditation that the frescoes were designed to assist each friar to attain.

Fra Angelico was assisted by Benozzo Gozzoli in the execution of this fresco.

A LA MADRE DE LA SABIDURÍA DIVINA


Oh Santísima Virgen María, que engendraste a Jesús Salvador, e infundiste al mundo la Luz eterna; oh Madre de la Divina Sabiduría, cuya piadosa intercesión alcanzó que innumerables inteligencias incultas e ignorantes progresasen en la ciencia y piedad, yo te elijo por guía y patrona de mis estudio.
Por tu intercesión, oh Madre de los buenos estudios, el Espíritu Santo llene mi alma de luz y fortaleza, prudencia y humildad; me inspire voluntad recta, inteligencia, memoria, facilidad suficiente, docilidad en particular de la mente y el corazón para que en todo, según los consejos de la Divina Sabiduría, pueda prosperar.
Defiéndeme, oh buena Madre, contra el espíritu de soberbia, de presunción, de vana curiosidad e inconstancia; presérvame de todo escándalo, de todo error, de todos los que puedan corromper mi fe, turbar la lucidez del entendimiento, la pureza del corazón, la paz de mi alma.
Te pido, oh María, que, bajo tu patrocinio, siempre sumiso a las direcciones y doctrinas de la Santa Iglesia, mi madre, pueda con seguridad, ahinco y constancia avanzar por el camino de la verdad y de la virtud, y finalmente llegar al conocimiento, amor y eterna posesión de Jesucristo e Hijo tuyo. Amén.

Indulgencia de 500 día (S. Paen. Ap., 18-IX-1933)

ASS Ianuarii I 248 - La vida es un viaje por el mar

El abad Matoes comenta un pasaje de una famosa Santa llamada Sinclética:

"La vida presente es semejante a un viaje por mar. Nosotros los monjes viajamos por un mar apacible, la gente del mundo por un mar borrascoso. Nosotros andamos en pleno día, a la luz del sol de justicia; ellos al azar, como en plena noche. Pero sucede a menudo que el hombre del mundo que navega en la oscuridad logra, a trueque de vigilancia y gritos de alarma, llevar a buen puerto su embarcación, al paso que a nosotros la placidez de la travesía tiende a llenarnos de excesiva confianza, y no pocas veces nos empuja hacia la negligencia y finalmente al naufragio, por haber abandonado el timón de la humildad"