Monje junto al man - Der Mönch am Meer - FRIEDRICH, Caspar David

Monje junto al mar / Der Mönch am Meer
1809
Oil on canvas, 110 x 172 cm
Nationalgalerie, Berlin




The Cross in the Mountains (The Tetschen Altar) brought Friedrich to the attention of a wider public. Probably at no other point in his life did Friedrich enjoy more profound appreciation and greater admiration than in the years around 1810. Two landscapes in particular were responsible for thrusting Friedrich into the limelight. In 1810 they were exhibited as pendants at the Academy exhibition in Berlin, where they were purchased by the Prussian Crown Prince Frederick William. These two paintings were The Monk by the Sea and the Abbey in the Oakwood.

The Monk by the Sea is undoubtedly a masterpiece in Friedrich's oeuvre and the boldest picture within German Romanticism as a whole. The theme: the tiny figure of a man set against a natural landscape divided into three horizontal zones of colour. Its composition breaks with all traditions. There is no longer any perspective depth whatsoever. At the bottom of the picture, the whitish sand dunes making up the narrow strip of shoreline rise at an obtuse angle towards the left. At their apex, the tiny figure of a man robed in black is visible from behind - the only vertical in the picture. There is no other staffage; even the two sailing boats which Friedrich had originally envisaged on either side of the man he subsequently painted over. The oppressively dark zone of the sea meets an extremely low horizon. Some five-sixths of the canvas is given over to the diffuse structure of the cloudy sky. Because all lines lead out of the picture, infinity becomes the true subject of the painting. In the awareness of his smallness, the man, in whose place the viewer is meant to imagine himself, reflects upon the power of the universe.

The official recognition, indicated by the royal purchase, came as a surprise, for the canvas had initially been met with bemusement, even from Marie von Kügelgen who had earlier admired his work. When she saw it in 1809, Marie described it to her friend Friederike Volkmann:

"A vast endless expanse of sky ... still, no wind, no moon, no storm - indeed a storm would have been some consolation for then one would at least see life and movement somewhere. On the unending sea there is no boat, no ship, not even a sea monster, and in the sand not even a blade of grass, only a few gulls float in the air and make the loneliness even more desolate and horrible."

Internet: BENEFICIOS Y PELIGROS

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Su Santidad Juan Pablo II y el decoro de la Celebración Eucarística - Conferencia de Mons. Víctor Sánchez Espinosa

SIMPOSIO TEOLÓGICO-PASTORAL DEL XLVIII CONGRESO EUCARÍSTICO INTERNACIONAL:  EL DECORO DE LA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA, Conferencia de Mons. Víctor Sánchez Espinosa, Obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México.  Guadalajara, México, Viernes 8 de octubre de 2004.

Fragmento:
UNA INVITACIÓN A LA RESPONSABILIDAD


El último número del capítulo contiene una invitación a la responsabilidad, sobre todo de los sacerdotes, que deben dar: “un testimonio y un servicio de comunión, no sólo a la comunidad que participa directamente en la celebración, sino también a la Iglesia universal, a la cual la Eucaristía hace siempre referencia” (n. 52).

Del decoro y dignidad que se debe a la Eucaristía deduce el Papa la necesidad de respetar la normativa que en cada tiempo establece la Iglesia para esta celebración, consciente de su importancia (nn. 49 y 52). Seguir estas normas no significa legalismo ni falta de personalidad. No sería bueno continuar con el “formalismo” exagerado, pero tampoco lo es caer en el extremo opuesto, llegando a la creatividad caprichosa y a la banalidad. Celebrar bien es mostrar nuestro amor a Cristo, a la Iglesia y a la comunidad concreta que presidimos (n. 52).

Si el Papa habla de estas normas, no es ciertamente por legalismo, sino porque con ellas la Iglesia quiere asegurar un mínimo de tratamiento digno del Misterio que celebramos.

La fidelidad a las normas litúrgicas, viene a decir el Papa, es una señal de “auténtica eclesialidad” en la celebración eucarística. Se trata, una vez más, de mantener la dignidad y el honor de la Eucaristía, comprometidos seriamente por los abusos que se dan y que obscurecen la recta fe sobre este sacramento (cf n. 10), y por las “innovaciones no autorizadas y con frecuencia del todo inconvenientes” (n. 52). Obviamente, no todos los abusos e innovaciones tienen la misma gravedad.

Pero es necesaria también la fidelidad en lo que parece menos importante: “El sacerdote que celebra fielmente la Misa según las normas litúrgicas y la comunidad que se adecua a ellas, demuestran de manera silenciosa pero elocuente su amor por la Iglesia” (n. 52). A este respecto anuncia la publicación de la futura Instrucción Redemptionis Sacramentum (25 de marzo 2004).

Esta llamada de atención del Papa se apoya en una idea varias veces repetida en la Encíclica: “el Misterio confiado a nuestras manos… es demasiado grande para que alguien pueda permitirse tratarlo a su arbitrio personal, lo que no respetaría ni su carácter sagrado ni su dimensión universal” (n. 52, cf nn. 10, 51).

No es extraño, conociendo el amor que el Papa siente a este Sacramento, que varias veces muestre el dolor que le producen ciertos abusos y desviaciones que se dan en la celebración. Como cuando afirma que “no faltan sombras”, “abusos que contribuyen a oscurecer la recta fe y la doctrina católica sobre este admirable Sacramento”, “una comprensión muy limitada del Misterio eucarístico” (n. 10).

Todo eso, dice él, le produce un “profundo dolor”, y afirma con convicción: “La Eucaristía es un don demasiado grande para admitir ambigüedades y reducciones”, y él quisiera, con esta Encíclica, “disipar las sombras de doctrinas y prácticas no aceptables” (n. 10).

París - Nota de moda... y FE

Brillante, contrastante, aunque insoportable para el sentido estético de algunos. Si en realidad "Moda es a Arte" quién dice qué es demasiado? cuánto es muy poco? Se aplica aquí entonces lo que escribe Hans Urs Von Valtasar (en una comparación hermosa entre arte y fe):  "Apenas surge la obra de arte famosa asume inmediatamente la dirección; ella tiene la palabra. El lenguaje único que ella habla se convierte en seguida en lenguaje común. La obra de arte famosa no se comunica con el lenguaje habitual que ya existía; sólo la nueva lengua que nace con ella es capaz de interpretarla, de autoexplicarla..."  Toca entonces sensibilizarse a la belleza en todos sus lenguajes; dejar que ella, la belleza, nos impacte aun si comprender del todo... Así es la Fe, impactante, BELLA... "Déjate cautivar de esa forma de belleza que puede en inicio parecer tan rara"





El Rito - Algo para ver...



En mi opinión una película para ver. Salvo el esfuerzo por pintar a los hombres y mujeres de religión (me refiero a los consagrados) como mojigatos cuadrados, en general representa con arte y buena narrativa verdades fundamentales sobre la lucha contra el maligno. El maestro Hopkins impecable como siempre en su papel. No se si sea una obra maestra del séptimo arte, eso lo decidirán los cinéfilos, pero definitivamente tiene que ofrecer a quién la ve desde la Fé.

Un detalle interesante, ya aparte de la trama y los diálogos, es que aunque la película está ambientada en tiempos contemporáneos los elementos litúrgicos que ocasionalmente aparecen en escena son todos muy tradicionales: dalmáticas con sus respectivas barras, cubre caliz, altares adosados... Interesante, como hay que recurrir a esos elementos "pasados de moda" para dar aire de CATÓLICA a la escena, parece que incluso Hollywood sabe donde encontrar nuestra identidad perdida.

+ + +
Por último, recordemos orar por esta "élite" del sacerdocio que tan despreciada es hoy en día, incluso por sus hermanos en el ministerio sacerdotal; sufren acusados de supersticiosos y fanáticos.  Sí, son élite, porque solo quien es muy santo puede enfrentarse armado con La Gracia de Dios a la ferocidad del enemigo infernal.  Dios les sostenga en su misión.
SAN MIGUEL ARCÁNGEL DEFIÉNDENOS EN EL COMBATE


La pobreza cristiana - Benedicto XVI


Pope says Christian poverty is working to better one's personal situation


"La confianza en la Divina Providencia no nos dispensa de la fatigosa lucha por una vida digna, pero nos libera del apego a las cosas y del miedo al mañana..."