Oración...


Oh Dios, de quien vienen los santos deseos, los consejos rectos y las obras justas: da a tus siervos aquella paz que el mundo no puede dar; para que, ocupados nuestros corazones en el cumplimiento de tus mandamientos, y libres del temor de los enemigos, sean nuestros tiempos tranquilos. Por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén