Sobre la Discreción... Sentencias de los Padres del Desierto

Un hermano renunció al mundo, vistió el hábito de monje y en seguida se recluyó, diciendo: "Quiero estar solo". Al saberlo los ancianos vecinos vinieron y le hicieron salir y le mandaron recorrer las celdas de los hermanos y hacer una metanía delante de cada uno, diciendo: "Perdonadme, no soy un anacoreta. Hace muy poco tiempo que he empezado a ser monje"

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